¿Qué es la ansiedad?

L a ansiedad es un estado de alerta que sientes cuando tienes miedo y piensas que algo malo podría ocurrir. La ansiedad es una emoción que forma parte de nuestra vida y que todos experimentamos algunas veces. La ansiedad puede ser útil, pues te ayuda a reaccionar en situaciones de peligro (por ejemplo, un incendio) y también puede motivarte a trabajar duro para lograr un objetivo (por ejemplo, en los estudios o en el trabajo).

No obstante, la ansiedad también puede aparecer cuando no hay peligro alguno, o cuando reaccionamos de manera desproporcionada ante un estímulo (por ejemplo, bloquearte sistemáticamente ante un examen o una entrevista de trabajo; o tener pensamientos catastróficos cuando experimentas una sensación física normal). En estos casos, podríamos estar delante de un trastorno de ansiedad.

Señales de ansiedad patológica

Pensamientos: “¡Algo malo va a pasar!”

Imagina que te han invitado a una fiesta donde no conoces a nadie y tienes pensamientos del tipo siguiente: “nadie va hablar conmigo”, “lo pasaré fatal”, o “los demás pensarán que soy una persona muy aburrida”. Todos ellos anticipan de manera infundada una situación negativa que no se ha producido y te generan malestar.

Sensaciones físicas: reacción a la amenaza

Nuestro cuerpo tiene un sistema para ayudarte a escapar del peligro. Aquí es donde las sensaciones físicas de ansiedad aparecen: el corazón puede comenzar a latir más rápido, podemos experimentar sensación de ahogo, temblores, sudores, o mareo.

Nuestro cuerpo no siempre distingue entre una situación de peligro real y una de imaginaria. Por ello, las sensaciones corporales descritas anteriormente no sólo aparecen cuando estamos en peligro físico, sino también cuando nuestra mente percibe una “amenaza” irreal (por ejemplo, la “amenaza” de tener que asistir a una fiesta donde no conocemos a nadie, o la “amenaza” de suspender un examen). Estas sensaciones físicas no son agradables, pero no pueden hacerte daño.

¿Qué puedo hacer?

Primer paso

S i crees que puedes estar experimentado ansiedad, piensa en alguien con quien poder hablarlo. No siempre es fácil pedir ayuda, pero es importante exteriorizar tus sentimientos: las otras personas no podrán ayudarte si no saben por lo que estás pasando.

Siguientes pasos

P osteriormente será necesario buscar ayuda especializada. Por ejemplo hablar con tu médico de familia para que te derive a un psicólogo, o buscar por ti mismo un psicólogo que te parezca una buena opción.